Este viernes 24 de mayo, la Defensoría Ambiental solicitó la reapertura del procedimiento administartivo sancionador en contra del Proyecto Hidroeléctrico Alto Maipo, por los constantes incumplimientos a su programa de cumplimiento. que buscan perpetuar las infracciones a su RCA aumentando la posibilidad de afloraiento de las aguas.

Por Camille Huriaux Quesada

Frente al volumen disproporcionado de aguas aflojadas por el Proyecto Hidroeléctrico Alto Maipo (PHAM), la Concejala de San José de Maipo, Maite Birke, representada por Alejandra Donoso, abogada de la Defensoría Ambiental, solicitó este 23 de mayo a la Superintendencia de Medio Ambiente (SMA) que reinicie el procedimiento administrativo sancionatorio Rol D- 001-2017 a la brevedad. Le pidió que tomara todas las acciones necesarias para la protección del acuífero ubicado en el Cajón del Maipo, el cual se encuentra amenazado en razón de las filtraciones de agua que ocurren desde el inicio del proyecto, en 2009. 

Dicho procedimiento administrativo sancionatorio había sido abierto por la SMA contra Alto Maipo SpA. en enero del 2017, formulándole 14 cargos por incumplimientos de las obligaciones contenidas en la Resolución de Calificación Ambiental. Se suspendió en abril del 2018, después de que la empresa presentara su programa de cumplimiento en el cual sostiene el objetivo es «reforzar las acciones contempladas en la evaluación ambiental del Proyecto para controlar y reducir la presencia de filtraciones de aguas aflojadas en la construcción de los túneles». 

Sin embargo, mientras tanto, el volumen de las aguas afloradas no dejó de aumentar: si bien el Servicio de Evalución Ambiental autorizó en la RCA Nº 328/2013 un volumen de aflojamientos de 1,26 litro/segundo, la empresa declaraba en octubre del 2017 un volumen de aguas afloradas mucho mayor, aproximando los 50 litros/segundo

Esta situación la venía denunciando la Dirección General de Aguas (DGA) desde 2005, quien advirtió también que la capacidad de recarga del acuífero es de aproximadamente 26 litros/segundo. Los datos anteriores nos permiten discernir desde ya el daño irreversible que está generando el Proyecto Hidroeléctrico Alto Maipo en el acuífero y en todo el sistema hidrogeológico de la zona, sin ni siquiera existir estudios que determinen los efectos de este daño. Acerca de esto, el Servicio Nacional de Geología y Minería solicitó argumentos técnicos para justificar la ampliación de las plantas de tratamiento, así como para la aprobación el programa de cumplimiento.

El aumento en la capacidad de las plantas de tratamiento, además de no haber sido sometido a evaluación ambiental como debiese ser, se debe a estimaciones de mayores afloramientos. Por lo tanto, va en contra de las declaraciones de la empresa: en lugar de hacerse cargo de los afloramientos, modifica el programa de cumplimiento, permitiéndole cometer de manera continua infracciones a la RCA, por el uso desmedido de aguas afloradas. Hasta el momento, PHAM ha logrado eludir su responsabilidad, utilizado diversas instancias en la institucionalidad ambiental, tal como el «impedimento» presentado el 11 de febrero del 2019. 

En efecto, Alto Maipo pretende establecer como «impedimento» del cumplimiento la gran cantidad de agua que filtra y que no estaba considerada. Este impedimento implica aprobar no un pequeño aumento en las estimaciones que se pueda relacionar con contingencias, sino que plantea un aumento en las estimaciones de más 400 litros/segundo, monto considerablemente mayor a todas las contingencias que fueron anunciadas a la SMA. En el documento entregado por Alejandra Donoso, se afirma incluso que «a sabiendas de la existencia de estos afloramientos, la empresa ha esperado años en elaborar los documentos necesarios para evaluar el verdadero impacto que se está produciendo en el acuífero«. 

En definitiva, la aprobación de tal impedimento permitiría a la empresa Alto Maipo SpA. aprovecharse de su infracción y disminuir los gastos asociados a la contención de filtraciones. Pero al final, ¿quién pagará el verdadero costo ambiental?