Por Defensoría Ambiental y Mujeres de Zona de Sacrificio en Resistencia

Sufrimiento ambiental en Bahía de Quintero Puchuncaví:

Familias damnificadas por las inundaciones y nuevos peaks de contaminación

Santiago, 02 de julio del 2020. A través de la siguiente declaración, las Mujeres en Zonas de Sacrificio en Resistencia (MUZOSARE) y la ONG Defensoría Ambiental queremos denunciar el incumplimiento de normas de emisiones de fundiciones de cobre por CODELCO División Ventanas, que ha sido fiscalizado por la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) el día de ayer.

Este hecho ocurrió en medio de un episodio de fuertes precipitaciones que afectaron particularmente a familias en una condición de especial vulnerabilidad socioeconómica, de salud y vivienda. En efecto, mientras muchas familias de la bahía de Quintero y Puchuncaví hacían frente a la inundación, extrayendo el agua de las viviendas gracias a la maquinaria municipal que se dispuso o autogestionando comunitariamente bombas de extracción, se registraron nuevos peaks de dióxido de azufre (SO2) durante esa misma jornada y el martes 30 de junio. El hecho fue confirmado por la seremi del Medio Ambiente, Victoria Gazmuri, quien aseveró que la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) fiscalizó a Codelco División Ventanas por la superación de la norma ambiental.

Denunciamos que la población de Ventanas es víctima de sufrimiento ambiental. Por una parte, debido a la mala infraestructura de muchas localidades de la zona: notables desniveles de terreno, calles sin pavimentar y carencia de áreas verdes (las cuales contribuyan a la absorción del agua en situaciones de intensa lluvia). Las familias que ahí habitan se abastecen de agua potable mediante camiones aljibe, sus niños, niñas y son las mismas que el lunes 29 de junio sufrieron la inundación de sus viviendas, perdiendo parte importante de su escaso patrimonio, quedando expuestos al frío y humedad, poniendo en riesgo su salud física y mental.

Por otra parte, la superación de la normativa horaria para dióxido de azufre (SO2) se repite tristemente, según la información proporcionada por el centro de monitoreo de Quintero. Cabe recordar que la exposición a este compuesto produce una variedad de efectos nocivos sobre la salud de la población, especialmente a quienes tienen problemas respiratorios previos. La evidencia toxicológica indica que la exposición a SO2 produce daño respiratorio y sistémico, y la evidencia epidemiológica muestra daño respiratorio y cardiovascular agudo, así como afectaciones al desarrollo fetal.

Lo anterior se agrava ante la creciente evidencia en el mundo académico de que las personas expuestas a material particulado fino, así como quienes tienen problemas respiratorios y cardiovasculares, son quienes tienen mayor riesgo de mortalidad en caso de contraer COVID-19. Hasta el 26 de junio del 2020, se contabilizan más de 300 casos confirmados de coronavirus en Quintero y Puchuncaví. En un sector que convive a sólo un par de metros del Complejo Industrial Ventanas, con empresas públicas y privadas que llevan décadas degradando el medioambiente y la salud del sector y que se enriquecen a costa de la población que ahí habita, ¿dónde queda la Responsabilidad Social Empresarial?

La población de Quintero y Puchuncaví ha sido expuesta durante décadas al dióxido de azufre y otros contaminantes desconocidos, situación que nos motivó como Defensoría Ambiental a interponer el año 2016 una demanda por daño ambiental (actualmente en curso) y recursos de protección ante los episodios de contaminación masiva del 2018. A más de un año que ha sido dictada la sentencia de la Corte Suprema, observamos muy pocos avances, como lo demuestra tal situación.

Finalmente, hacemos un llamado a las autoridades a velar debidamente por los Derechos a la vida, a la salud y a vivir en un medio ambiente libre de contaminación de la población de Quintero y Puchuncaví, especialmente debido a la contingencia sanitaria que nos afecta.

Atentamente,

Mujeres en Zona de Sacrificio en Resistencia (MUZOSARE)

ONG Defensoría Ambiental