La Defensoría Ambiental lanzó la campaña #YoFirmoPorLaVida, destinada a resguardar la salud de la gente viviendo en Zonas de Sacrificio durante la pandemia por COVID-19 en Chile. ¡Ayúdanos firmando la petición!

Existe creciente investigación que relaciona la contaminación atmosférica con cuadros más graves en personas contagiadas por Covid-19. Particularmente, según los resultados de un estudio de Harvard, la tasa de mortalidad por coronavirus y el nivel de contaminación del aire con material particulado PM2.5, están relacionados. Lo mismo ha sido analizado recientemente en un estudio hecho en Italia, donde dos de sus ciudades pertenecen a una de las zonas más contaminadas de Europa y son las regiones con el mayor nivel de letalidad del virus a nivel mundial.

¿Por qué es importante esto?

Si bien sabemos con certeza la vulnerabilidad de las personas expuestas a contaminantes ante el coronavirus, la comunidad científica aún no tiene evidencia suficiente para afirmar que el virus se propaga a través del material particulado (PM 2.5). Sin embargo, “en la mente de los científicos que trabajan sobre los aerosoles, no hay ninguna duda de que el virus se propaga por el aire”, afirmó la científica Lidia Morawska de la Universidad de Tecnología de Queensland en Brisbane, Australia.

Contar con las investigaciones suficientes para afirmar esto puede tomar años y por lo tanto, costar muchas vidas. Los científicos llaman entonces a adoptar medidas preventivas ante las sospechas para resguardar la salud de la población, tales como ventilar los espacios y llevar mascarillas. Sin embargo, en las Zonas de Sacrificio, esto no es suficiente, especialmente si la actividad de las termoeléctricas ha aumentado según lo evidenciado por el Coordinador Eléctrico.

¿Cuáles son los objetivos?

En concreto, es fundamental que se tomen ahora las siguientes medidas:

– Incluir a los habitantes de las Zonas de Sacrificio como población de riesgo -atendiendo a la cercanía que existe al funcionamiento de las centrales termoeléctricas-, con el objeto de tener acceso a los protocolos sanitarios disponibles y disminuir una brecha que nos aleja de poder enfrentar esta pandemia con las herramientas mínimas. En virtud de lo anterior, requerir el cierre temporal de las industrias más contaminantes, atribución que los decretos supremos citados otorgan en este contexto a la autoridad sanitaria regional.

Según información pública informada por el Coordinador Eléctrico, las termoeléctricas aumentaron su producción desde que el COVID-19 empezó en Chile, pese a que la demanda de energía eléctrica ha disminuido producto de la pandemia. Esto lo sufrimos directamente quienes habitamos estos territorios, sacrificando nuestra salud en beneficio del resto del país.

– Velar por la disminución drástica de las emisiones contaminantes -lo que si se ejerce el rol de Estado como corresponde en una pandemia-, no puede realizarse a través de peticiones opcionales a las industrias contaminantes.

Por eso, ¡firma por la vida y juntos prioricemos la salud de las personas en Zonas de Sacrificio!

También puedes interpelar a las y los diputados y senadores de cada zona y de las comisiones permanentes para que se hagan cargo de la situación sanitaria, ambiental y energética en estos territorios. Encontrarás sus redes sociales en los siguientes links (ver la segunda imagen):

 

🌺 Agradecemos su participación y difusión 🌺

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